Skyland

Tierra del Cielo (2019)

“The story changes its name but the content is the same: all the atoms that make up our body, except hydrogen, have been manufactured inside a star.“

José María Maza Sánchez

Presentación.

Skyland is a performing arts project that seeks to awaken in the audience the need to look at the stars to understand the map of our origin. The objective of the project is to rescue the habit of contemplating the universe, recognizing in the stars the source of everything that composes us and surrounds us. The question that mobilizes the project is: what is the relationship that humanity has sustained and sustains with what we see in the sky?

To address the main question, the project takes as a central fact the action of looking at the stars, as an everyday habit that is within the reach of every human being.

Throughout history, both the observation of stars and natural cycles have been the basis for the development of cultures and civilizations; agriculture, agronomy, construction of routes, and the general survival of human beings find their beginnings in their relationship with the stars. On the other hand, according to astronomy experts, everything that composes and surrounds us, except hydrogen, was created inside a star, which explains our chemical and biological origin inside them.

The development of this idea relates us directly to the universe, both from a chemical-biological aspect and from a socio-cultural aspect which, in Skyland, will be supported by a research process supervised by experts in different areas: current astronomical and astrophysical studies, and anthropological studies around the relationship that held pre-hispanic cultures of the north of Chile with the stars. After the investigation we will culminate with the creation of a theatre performance that will be able to translate what has been researched into an accessible language, and that will allow to adjust our most basic instruments of visualization and perception of the universe: the eye, the hearing, the body.

Skyland approaches the relationship between Art and Science, understanding that both disciplines share the same engine of creation: what the human eye cannot see, what exists beyond what the senses can perceive. It is here where we find a great point of convergence: the treatment of the unpredictable, the uncertain, the mystery, to resolve our concerns, in formats where the dimensions of time and space as we know them, become relative.

Ficha Artística.

Idea original y Dirección: Paula Aros Gho.
Dramaturgia: Paula Aros Gho.
Interpretes: Carolina Díaz, Héctor Morales, Tomás Espinosa.
Música y Sonido: Rodrigo Aros Gho.
Diseño Integral: Claudia Yolín.

 

 

 

Proceso.

El proyecto comienza con una investigación teórica y en terreno durante los meses de  Mayo y Junio 2019. Este período tiene como objetivo desarrollar un mapa conceptual que plantee los lineamientos para la escritura de textos, la propuesta musical, la metodología de ensayos, y la materialización escénica. La investigación teórica ya cuenta con el apoyo de dos instituciones de investigación especialistas en las temáticas a abordar: Centro de Astrofísica y Tecnologías Afines, CATA (www.cata.cl) y Centro de Estudios interculturales e Indígenas, CIIR (www.ciir.cl), los cuales se han comprometido en brindar materiales de estudio y entrevistas con los expertos en las temáticas a investigar. La investigación en terreno se realizará en algunas zonas del Desierto de Atacama, el cual ha sido desde tiempos pre- colombinos un lugar geográfico estratégico para la observación astronómica. Para esta etapa contamos con el apoyo del Observatorio ALMA (www.almaobservatory.org)de Fundación Caserta (www.caserta.cl) y de Fundación Tata Mallku (www.tatamallku.cl), esta ultima situada en San Pedro de Atacama, donde llevaremos a cabo una residencia artística de 10 días en su Parque Puri Beter (www.tatamallku.cl/parque-puribeter/), durante junio 2019. La investigación en terreno contará con 4 acciones:

  1. Observatorio ALMA. Visita a uno de los centros de observación astronómicos más relevantes del mundo y fundamental para el desarrollo de este campo. Observatorio ALMA recibirá el equipo artístico durante sus días de Residencia en San Pedro de Atacama, con el objetivo de brindar las facilidades para realizar accesos guiados a sus recintos, tecnologías y materiales de estudio, además de brindar entrevistas según las necesidades de investigación que se planteen.
  2. Sitios arqueológicos de observación astronómica. Visita a estructuras y sitios arqueológicos pertenecientes a la cultura indígena Likan Antai o Atacameña, los cuales dan cuenta de la relación establecida por la cultura Incaica con los eventos astronómico. Tanto calendarios de solsticios y equinoccios marcados por Saywas (columnas de piedras que en hileras dibujan una línea transversal), como Petroglifos y Pictogramas encontradas piedras y en paredes rocosas de cuevas, demuestran los conocimientos astronómicos desarrollados por esta cultura.
  3. Cultura Likan Antai. Encuentros de conversación con personas pertenecientes a la cultura Atacameña, o Likan Antai como ellos mismos se denominan. Estos encuentros pretenden ser una instancia de intercambio y enriquecimiento intercultural, para rescatar y poner en valor la visión y tradición originaria de esta cultura en cuanto a su relación con los astros, y cómo los ciclos naturales que hay en ellos, influyen en su cotidiano.
  4. Eclipse Solar Total, 2019. Visualización y registro del Eclipse Total Solar que ocurrirá el 2 de Julio de 2019, el cual podrá ser visto en fase total en la zona de Vallenar, Región de Atacama, Chile. El objetivo de esta experiencia es registrar el fenómeno astronómico y social que genera este evento, entendiendo cómo se transforma la relación y conexión con el universo y las estrellas a partir de un fenómeno posible de ser visualizado sin necesidad de instrumentos tecnológicos.

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Luego de la fase de investigación entraremos en la fase de prácticas escancias donde se pretende generar un sistema escénico que sea una analogía al acto de mirar el cielo, para transformarnos en una aguda máquina de observación astronómica, la cual estará plasmada en la totalidad de los elementos del montaje, con el objeto de lograr una coherencia entre acciones y discursos, que permitan al espectador comprender e integrarse en la reflexión sobre la relevancia que tiene la composición de una estrella como detonador de nuestro origen. Para lograr este objetivo, se tomarán un ícono: “la máquina de observación” el cual se pondría en tensión enfrentando a la “máquina de observación tecnológica” con “la máquina de observación cuerpo”, y tres obstrucciones: el desfase temporal, la incertidumbre y lo impredecible- sobre estos cuatro elementos se pondrá el practica escénica el mapa conceptual que se elabore a partir de la primera fase de investigación teórica y en terreno.

La metodologías de proceso creativo estarán entonces basadas en las acciones: observar y percibir, las cuales tomarán un rol fundamental en el tratamiento de los materiales de cuerpo, texto espacio y sonido, sobre la escena y en su relación con la audiencia. Igualmente será necesario siempre volver a la pregunta que moviliza el proyecto que es ¿Cuál es la relación ha sostenido y sostiene, la humanidad con aquello que vemos en el cielo? De este modo, todas las acciones también estarán destinadas a rescatar el valor de lo ritual o ancestral que está implícito en este acto, que requiere un tiempo particular: congelar nuestro tiempo presente para mirar una estrella, entrar en el tiempo de la pausa, la contemplación, la reflexión. Recordar la directa influencia que tiene el comportamiento de los astros sobre nuestro día a día será la pausa que tanto nosotros como creadores, como los espectadores de la obra, estaremos haciendo para establecer un diálogo de lo que sucede realmente en la tierra en conexión con el cielo o el infinito.

La Máquina es el puente o el aparato de traducción a escala humana de las leyes que rigen el universo y el espacio: lo inconmensurable del infinito, la temporalidad. Los procesos que han durado millones de años sólo son posibles de leer a través de los mapas que estas máquinas de medición cuyas investigaciones han llevado al ser humano a acercarse al misterio de las estrellas y otros fenómenos astronómicos. Así, las diferentes tecnologías se convierten en el recordatorio para el hombre de que existe algo mucho más allá de las magnitudes y estímulos que podemos percibir a través de nuestros sentidos, como si fuesen una extensión de nosotros mismos para intentar comunicarnos con el todo. Para trabajar con el ícono de la Máquina de observación astronómica tomaremos como personajes a dos instrumentos de medición astronómicos, el telescopio óptico espacial Hubble, y el radiotelescopio ALMA. Los telescopios son máquinas que recolectan luz, son ojos artificiales muy poderosos que exploran el cielo. Mientras mas grande sea el telescopio mejor será su visión, porque a mayor superficie tenga el ojo más luz recibirá y más matices y detalles podrá distinguir. Así, Hubble capta sus imágenes a partir de un lente óptico de 2,4 mts de diámetro. Por otro lado  el Radiotelescopio ALMA capta sus imágenes a partir de las 66 antenas radio receptoras que lo conforman, siendo las radiofrecuencias las formas de captar información acerca del universo. Es por esto que el material creativo de luz y sonido para el proyecto, estarán asociados a estas máquinas de observación, teniendo en cuenta que sus fuentes de percepción son distintas, pero complementarias.

La escritura de textos estará centrada en dar voz a estas máquinas. Esta propuesta es una estrategia para establecer el contraste con los cuerpos humanos máquinas que observan el universo: la tecnología y sus avances pueden ser una puerta al cuestionamiento de nuestra capacidad como especie. Es justamente esta voz la que podrá generar la conexión tecnológica que podemos establecer con las estrellas, y aquella más espiritual o intuitiva, que es propia de nuestra especie. Los textos están pensados para ser tratados como voz en off, precisamente para que los cuerpos y todas sus texturas sobre la escena se diferencien de estas gran voz que alberga otras dimensiones temporales y espaciales. Tomaremos, por ejemplo, como base el hecho de que una estrella es una la luz que nos llega con retraso, esto implica que el acto de mirar una estrella contiene en sí mismo un desfase temporal, dado que esta transmisión de luz que recibimos viene con un retraso que nuestros ojos no alcanzan a percibir: la posibilidad de ver y no ver en un mismo tiempo, será clave en la construcción de escenas y momentos. Hablar de lo invisible también podrá ser una pieza clave, porque “mirar las estrellas” también será asumir el misterio y al mismo tiempo, la afirmación de que nuestros sentidos están hechos para percibir hasta cierta escala, o cierto punto la realidad. Así, lo que nuestros ojos no ven o no alcanzan a distinguir será una de las políticas que estarán presentes en la composición de la obra: el que observa sabe hasta cierto punto que su visión tiene una limitación, que siempre habrá cosas que desde su punto de vista no se podrán apreciar.

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Desarrollo Conceptual.

El objetivo fundamental de esta investigación escénica es la clave de la propuesta metodológica: estimular en el espectador el ejercicio de un hábito cuyos orígenes son ancestrales, la acción de mirar las estrellas, pero que hoy han sido casi completamente absorbidos por el desarrollo de las tecnologías astrofísicas. Las estrategias para el proceso de creación, la selección de materiales artísticos, tanto como las metodologías y sistemas escénicos de esta propuesta, estarán apuntando siempre a proponer un dialogo activo entre artista y audiencia; despertar en ellos la curiosidad por la temática propuesta a partir de la sensibilización sobre una práctica que hoy puede considerarse olvidada en nuestro habitar cotidiano, con el fin de concluir en un ejercicio práctico que involucra tanto la motivación de los artistas involucrados, como la de los espectadores en general.

El proyecto comienza con un proceso de investigación teórica y en terreno, asesorada por expertos en distintas áreas: estudios astronómicos y astrofísicos actuales, y estudios antropológicos y arqueológicos en torno a la relación con las estrellas de la cultura Likan Antai del norte de nuestro territorio, entendiendo que  esta zona de Chile es hoy uno de los lugares de mayor relevancia a nivel mundial de observación astronómica. Luego de la la fase de investigación se procede al fase de creación donde se logrará traducir lo investigado en un material escénico, que tiene como primer objetivo afinar nuestros instrumentos más básicos de visualización y percepción del universo: el cuerpo, la visión, la audición, y la percepción.

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La decisión de resaltar la acción de mirar las estrellas como un hábito humano, determina un eje clave para el proyecto: así como permite a las ciencias elaborar teorías acerca de nuestro origen cósmico, nos permite a nosotros como seres humanos conectarnos con las magnitudes inconmensurables que ocultan las leyes que rigen los fenómenos del universo; particularmente preguntarnos de qué modo nos conectamos, dialogamos, y observamos ese universo, desde y a partir de nuestros instrumentos más básicos de observación: nuestro cuerpo, nuestra percepción.

Tomaremos como íconos a “la máquina de observación astronómica” enfrentándola a “la máquina de observación cuerpo” que son las que nos permiten ampliar – siempre hasta cierto punto- nuestra visión y nuestros sentidos, y al mismo tiempo, el conocimiento acerca de lo que pasa más allá de nuestro planeta. Este enfrentamiento estará basado en la estrategia que denominaremos: “El espejo de la tierra en el Cielo” concepto que ha sido acuñado en relación a una de las ideas bases de la cultura Atacameña de que el cielo y la tierra tienen un directa conexión, y por tanto nosotros, seres que habitan esta tierra, tenemos un símil en el cielo. Cualquiera sea la conexión que queramos establecer con las estrellas, ya sea desde el ámbito científico y/o espiritual como lo hacen las culturas indígenas atacameñas, el resultado de esta reflexión es que hay un símil de nuestra vida en la tierra allá en el cielo que miramos, un reflejo de la tierra en el cielo.

Así, es como pretendemos convertir al espectador en una “máquina de observación”; como si nuestro ojo humano y nuestros sentidos tuviesen que “actualizarse” tal como lo hacen los objetos tecnológicos que utilizamos en nuestra vida diaria. A través del volver a preguntarse que hay más allá de nuestro cielo y qué es el infinito, reconociendo que nuestra composición es la misma que la de las estrellas, planteamos una especie de actualización que refiere el sicólogo Carl Rogers en la siguiente cita: “El organismo tiene una tendencia y un esfuerzo básicos para actualizarse, mantenerse y enriquecer las experiencias del propio organismo” (Rogers, 1951).

Como directora he decidido plantear el periodo de investigación, como se ha mencionado anteriormente, desde dos grandes ejes: las ciencias astronómicas, donde abundan los modelos matemáticos, geométricos, explicaciones teóricas a partir de imágenes, demostraciones, especulaciones y deducciones de los comportamientos de los elementos que conocemos y así, lo que desconocemos; y por otro lado, la arqueoastronomía, un viaje hacia las culturas indígenas que se relacionaban con estos mismos fenómenos pero de manera distinta, con una concepción distinta del tiempo actual, del ser humano e incluso de la explicación de las leyes que rigen la naturaleza. Ha sido decidido de esta manera porque ambas visiones otorgan herramientas concretas y al mismo tiempo diametralmente distintas para lograr agudizar nuestra “máquina de observación astronómica”: el cuerpo.

Por lo mismo “Tierra del Cielo” revisita los rasgos sociales y culturales que rigen nuestro hacer cotidiano, escarbando en las pistas de cómo dejamos de reconocer en nuestra relación con los astros parte fundamental de nuestra existencia. Como si la desmitificación de nuestra historia partiera por aspectos tan básicos como recordar que nuestra celebración de año nuevo está regido por el calendario del hemisferio norte o que entendemos el tiempo de manera lineal y no circular como lo hacían las antiguas culturas asentadas en nuestro territorio. Este proceso de levantar información de fuentes indígenas, quiere revertir las aseveraciones que hace M. Cornejo en Rozas y Arredondo (2006), al postular que nuestro país “a ratos ensimismado y arrogante se rinde, sobre todo, a las vulgaridades de la globalización”. Tierra del Cielo se convierte entonces, en una plataforma real de reflexión y cuestionamiento de nuestras creencias más básicas con respecto a los astros. Rescatando la visión del Universo de la gente de la tierra, este proyecto buscará mostrar a los espectadores un modo de observar el cielo bajo una cosmovisión que integre la tradición atacameña, con los estudios contemporáneos en astrofísica.

Esta poética de trabajar en torno a hábitos que han sido olvidados, continúa la línea de investigación que he consolidado como directora, a lo largo de mi trayectoria en creaciones escénicas. En mi última creación, la obra “Correo”, la acción de escribir y recibir cartas personales se convertía en una acción que transportaba al espectador en una máquina del tiempo, donde el objeto de la carta era un fantasma de un tiempo pasado, que guardaba la memoria y el poder del presente de la persona quien la había escrito. De este modo, la acción de rescate en “Correo” lograba lo que en este nuevo proyecto “Tierra del Cielo” también se quiere lograr: establecer una relación con una forma de temporalidad que está fuera de lo que acostumbramos. Estos hábitos olvidados podrían pertenecer al álbum de recuerdos, a una fotografía del pasado o al contrario, a acciones que nos humanizan frente al devenir de lo contemporáneo y primacía de la rapidez e instantaneidad. Desde un punto de vista creativo, el misterio que guarda una carta es tan grande como el que guarda el universo.

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